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Una investigación realizada por los alumnos de 1º de BAC Carlos Veci Lavin y Javier Martínez Sellers, coordinados por su profesor Enrique Gudín ha sido seleccionada para participar en el XXIII Congreso de Jóvenes Investigadores. El trabajo, titulado “La relevancia de la acción de Vargas -noviembre de 1833- en la primera guerra Carlista (del mito al hecho)” analiza la trascendencia que tuvo esa escaramuza no sólo en la vida local de Santander, sino en la causa isabelina.
El Certamen Jóvenes Investigadores se viene desarrollando desde hace casi un cuarto de siglo. Organizado por el Instituto de la Juventud (Ministerio de Igualdad) y la Dirección General de Política Universitaria (Ministerio de Educación), con la colaboración del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, la Universidad Politécnica de Madrid y la Universidad de Málaga, trata de despertar vocaciones investigadoras entre los y las jóvenes estudiantes de Enseñanza Secundaria, de Bachillerato, de Formación Profesional y de miembros de distintas asociaciones.
Los trabajos seleccionados en el certamen serán presentados por sus autores en un congreso nacional que tendrá lugar del 27 de septiembre al 1 de octubre, en el Centro Eurolatinoamericano de Juventud (CEULAJ), en Mollina (Málaga). Al término del congreso se dan a conocer los trabajos premiados, de los cuales tres de ellos serán los encargados de representar a España en el Certamen Europeo.
La acción de Vargas
La acción de Vargas fue uno de los primeros hechos de armas de la primera guerra Carlista. Los primeros días de noviembre de 1833 tres columnas Carlistas confluyeron sobre Vargas para, desde ahí, intentar hacerse con el control de la ciudad de Santander. Desde la capital se reaccionó con rapidez y salió al encuentro de los Carlistas un contingente de tropas de la milicia urbana mandado por el coronel Iriarte.
En la mañana del tres de noviembre de 1833, la milicia urbana de Santander se abalanzó sobre las fuerzas Carlitas en un paraje cercano a Vargas. El enfrentamiento fue rápido y acabó con la desbandada de los Carlistas ante el empuje del escuadrón de caballería que acompañaba a los santanderinos. El balance fue de cinco muertos y 112 prisioneros.
Sin embargo lo llamativo de la acción de Vargas fue la trascendencia que se le dio: la escaramuza se convirtió rapidamente en un mito –necesario para los “isabelinos” para atraer a su causa a las ciudades y sus milicias–: el gobierno de Madrid premió con generosidad a sus protagonistas: concedió a la ciudad de Santander el título de decidida, el trato de Excelencia y que desde entonces llevase en su escudo una corona ducal. A los componentes del batallón se les concedió la cruz de Vargas.
Y también la ciudad de Santander incorporó el acontecimiento a sus anales y sus calles. Los años siguientes se celebró la fecha por todo lo alto y, por lo que respecta al callejero, se le dio el nombre de puente de Vargas a uno recién construido, una calle recibió el nombre de 3 de Noviembre y una avenida el de Vargas.
Asimismo es posible rastrear la presencia del acontecimiento en el folclore y la literatura locales.
El desarrollo de la investigación
Los dos alumnos de Bachillerato han dedicado sus horas libres durante varios meses a esta investigación, comenzaron a comienzos del curso pasado leyéndose una abundante bibliografía que les permitiese ponerse al tanto de lo que fue la guerra carlista y la situación de Santander en aquellos años, también han leído varios de los periódicos que se publicaban en aquella época y se han pasado unas cuantas hora tanto en el Archivo Provincial de Cantabria, como en el del Ayuntamiento de Santander.
Una de las cosas que les gustaría resaltar es la ayuda que han encontrado en las diferentes instituciones a las que han acudido. Son conscientes de que si no llega a ser por la colaboración del personal de esas entidades, no hubiesen podido manejar la abundante documentación que, ellos solos habrían tardado bastante tiempo en localizar. De ahí que quieran aprovechar esta entrevista para agradecérselo.
También han podido entrevistarse para hablar del tema de su investigación con dos especialistas de historia de Cantabria: Francisco Ignacio de Cáceres y Rafael Palacio. Ambos les ofrecieron su perspectiva del acontecimiento y les orientaron hacia posibles fuentes de hallazagos.
Ambos consideran la experiencia muy enriquecedora, que, además, ha obtenido el fruto de poder participar en el congreso de jóvenes investigadores.
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