Todos los años en los primeros días después de las vacaciones de verano los profesores del colegio hacemos una excursión, para retomar el pulso y recomponer ese equipo que necesita caminar muy unido, para lograr esos objetivos tan importantes como son ayudar a los padres en la educación de sus hijos y formar a los alumnos.
El esfuerzo de unas horas de caminata o la tensión de viajar en el teleférico de Fuente De con un poco de viento lateral, nos servirá para acometer ese día a día que en un colegio tiene una intensidad muy especial. El descanso del rato de comida y tertulia también evocan las tan ansiadas vacaciones de Navidad al finalizar el primer trimestre.
|